Ya estamos otra vez en esa época del año: nevadas, frío y… estornudos. Las fiestas navideñas nos llevan a reunirnos alrededor de la chimenea con familia y amigos, pero también representan un aumento de los casos de gripe en todo el país.

La gripe, o influenza, es un virus contagioso que infecta el sistema respiratorio. Se dirige específicamente a la nariz, la garganta y, en ocasiones, a los pulmones. La gripe puede causar enfermedades de leves a graves o, en algunos casos, la muerte. Los síntomas comunes de la gripe incluyen los siguientes:
- Fiebre o escalofríos
- Tos
- Dolor de garganta
- Goteo o congestión nasal
- Dolor corporal
- Dolores de cabeza
- Fatiga
- Vómitos o diarrea (sobre todo en niños)
- Dolor ocular u ojos sensibles o llorosos
Los inyectores de chorro pueden generar la misma cantidad (o más) de anticuerpos que la inyección tradicional con aguja.
Las personas con gripe pueden experimentar todos, algunos, o excepcionalmente, ninguno de los síntomas mencionados. La gripe se puede presentar como un resfriado común, especialmente en personas que solo experimentan dolor de garganta y secreción nasal. Sin embargo, los síntomas de la gripe suelen ser más intensos que los del resfriado común, y el virus se instala mucho más rápidamente tras la exposición.
La duración del contagio del virus varía de una persona a otra. En general, las personas son más contagiosas en los 3 primeros días de la enfermedad. No obstante, algunas personas adultas son contagiosas el día previo a empezar a sentirse mal y pueden seguir contagiando a otras personas entre 5 y 7 días después de la aparición de los síntomas. Asegúrate de quedarte en casa al menos 24 horas después de que te haya bajado la fiebre.
La gripe se propaga en pequeñas gotas que se crean cuando una persona enferma de gripe tose, estornuda o habla. Si estas gotitas caen en los ojos, la boca o la nariz, te puedes enfermar en un plazo de 24 a 48 horas. También te podrías enfermar al tocar una superficie con las gotitas y luego tocarte la cara.
La forma más eficaz de cuidarse en esta temporada de gripe es con la vacunación. Esta reduce el riesgo de infección y disminuye la gravedad de los síntomas si te enfermas. La vacuna antigripal contiene las variantes de la gripe que se prevé que serán las más comunes durante la temporada, y cada año se crea una nueva vacuna. Después de recibir la vacuna antigripal, tu sistema inmunitario tarda unas 2 semanas en desarrollar los anticuerpos necesarios para protegerte de la gripe. Se recomienda la vacunación contra la gripe en septiembre u octubre, pero puede ser beneficiosa en cualquier momento. La gripe sigue propagándose durante los meses más cálidos, pero con menos rapidez.
Dado que la gripe es un virus que cambia rápidamente, es posible que la vacuna del año pasado no te proteja de la cepa de este año. Los anticuerpos también pueden disminuir con el tiempo, y dejar tu sistema inmunológico en riesgo de contraer una cepa grave de la gripe. Vacúnate contra la gripe todos los años para asegurarte de que tu organismo esté mejor preparado para la temporada de gripe.
Si no te gustan las agujas, existen otras formas de vacunación contra la gripe que son igualmente eficaces. Las personas de menos de 65 años pueden optar por el uso de un inyector de chorro. Este dispositivo utiliza un chorro estrecho de líquido a alta presión que administra la vacuna directamente a través de la piel sin perforar la capa superior. También hay un aerosol nasal aprobado para personas de entre 2 y 49 años.
Según un estudio, el 8% de las personas que dieron positivo de gripe en los años 2017-2023 no presentaron ningún síntoma.
Es particularmente importante que te vacunes contra la gripe si eres una persona de alto riesgo. Se te considera de alto riesgo si:
- Tienes más de 65 años.
- Vives en una residencia o centro de cuidados prolongados.
- Eres un niño menor de 12 meses.
- Estás embarazada, planeas estarlo o has dado a luz recientemente.
- Tienes una enfermedad crónica.
Además de la vacuna antigripal, existen otras formas de minimizar las probabilidades de contraer gripe. Algunas de estas son las siguientes:
- Lavarse las manos por al menos 20 segundos.
- No tocarse el rostro (ojos, nariz y boca especialmente).
- Cubrirse cuando toses o estornudas.
- Limpiar regularmente las superficies de tu casa o lugar de trabajo.
- Evitar las aglomeraciones.

Nadie quiere pasar los meses de festividades con gripe. Asegúrate de protegerte a ti mismo y a tus seres queridos con la vacuna antigripal. Si tu propósito de Año Nuevo es cuidar tu salud (y aunque no lo sea), la vacuna antigripal es la forma perfecta de empezar bien el año.