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Estilo de Vida y Bienestar

El poder del pensamiento positivo

No hay duda, vivimos en una era tecnológica.

Cada vez que queremos, podemos abrir una aplicación de noticias y enterarnos de inmediato de lo que está pasando en el mundo. Sin embargo, la exposición constante a las últimas noticias tal vez no sea lo mejor para nuestra salud mental, de hecho, puede causar una mayor sensación de impotencia, agobio y depresión. Después de todo, lo que pensamos influye directamente en nuestra salud mental. Entonces, ¿por qué no mejor centrarnos en algo positivo?

Las investigaciones muestran que con solo dedicar un tiempo cada día a sentir gratitud, podemos mejorar significativamente nuestro bienestar. De hecho, un estudio en particular mostró que las personas que practican la gratitud con frecuencia viven un 9% más. Esto es en parte por que experimentan sentimientos de felicidad de manera más constante; pero, en términos más generales, la gratitud motiva a las personas a cuidar su salud. Es más probable que las personas agradecidas hagan ejercicio, vayan a citas médicas y mantengan relaciones, factores que contribuyen a una vida más larga y saludable.

Practicar la gratitud puede ser tan sencillo o complejo como quieras. Algunas técnicas comunes incluyen:

  • Lista de gratitud: Todos los días, a la misma hora, escribe una lista de las cosas por las que estás agradecido. Puede ser cualquier cosa, siempre y cuando te haga feliz. Quizás te sientas agradecido porque tu pareja preparó la cena o porque viste un bonito jardín durante tu caminata matutina. El objetivo de las listas de gratitud es enseñarle al cerebro a captar los momentos hermosos de la vida conforme suceden, ayudándote a encontrar felicidad en lo cotidiano. Puedes ver los beneficios de esta práctica en tu vida cotidiana con simplemente anotar solo 3 cosas al día.
  • Frasco de gratitud: Cada vez que sientas gratitud por algo, ya sea algo general (el color de un atardecer) o algo específico (un amigo que cuida a tus hijos para que puedas tener una noche libre), anótalo en un pequeño pedazo de papel y ponlo en un frasco. A medida que los papeles se vayan acumulando en el frasco, podrás darte cuenta de cuántos momentos de alegría hay en tu vida. Además, si alguna vez te sientes decaído, puedes leer lo que hay en el frasco para mejorar tu estado de ánimo.
  • Caminata de gratitud: El secreto de las caminatas de gratitud es el enfoque. En lugar de ponerte los audífonos y desconectarte del mundo, intenta prestar atención a los pequeños momentos de belleza a tu alrededor: el canto de los pájaros, el color del cielo o el clima. Las caminatas de gratitud pueden ayudarte a reducir el estrés, a volver a conectarte con el presente y a desarrollar resiliencia emocional, todo al mismo tiempo. Y no tienen que ser caminatas largas, incluso 5 minutos son suficientes.
  • Meditación de gratitud: A diferencia de la meditación profunda para dormir, la meditación de gratitud se puede practicar en cualquier momento y en cualquier lugar. Cada vez que tengas un momento de pausa, como mientras esperas a que se prepare tu café, simplemente reflexiona sobre aquello por lo que te sientas agradecido. Esta es una técnica muy parecida a la lista de gratitud, pero no requiere de lápiz ni papel. Si te cuesta concentrarte en las meditaciones, también hay meditaciones de gratitud guiadas disponibles en YouTube. Puedes encontrar un sinfín de video de entre 10 y 15 minutos que te guiarán paso a paso por todo el proceso.

Lo más importante de cualquier práctica de gratitud es la constancia. Nuestros cerebros tienen una capacidad natural para adaptarse a nuevas situaciones y sistemas, una capacidad conocida como neuroplasticidad. Parte de este sistema natural es la consolidación de las conexiones neuronales relacionadas con actividades habituales, lo que significa que las cosas que más realizas tienen un impacto físico real en tu cerebro. Dedicándote a una práctica constante de gratitud, puedes fortalecer las conexiones neuronales del cerebro que buscan la alegría y, al mismo tiempo, literalmente entrenar al cerebro para ver el mundo de manera más positiva.

Positive emotions build resilience and adaptability, and reduce stress and anxiety.

Regular gratitude practice modifies your focus, helping you perceive situations much more positively.

Caminar (y otros ejercicios) en un paraíso invernal

Las nevadas, los días más cortos y los dedos de los pies fríos; los meses de invierno bien podrían considerarse “la temporada nacional de echar la flojera”.

Pero si estás descuidando tu rutina de ejercicios solo porque hace frío fuera, te estás perdiendo muchos beneficios para la salud que solo el invierno puede ofrecerte.

Uno de los beneficios del clima frío es que mejora la resistencia. El corazón no tiene que esforzarse tanto cuando hace frío fuera; además, sudas menos y gastas menos energía. Todo esto significa que el ejercicio es mucho más eficaz en invierno que en verano. Las investigaciones también sugieren que hacer ejercicio en el frío puede mejorar la salud cardiovascular, además de reducir el riesgo de tener enfermedades cardíacas. Y por supuesto, también obtienes todos los beneficios normales del ejercicio habitual, incluyendo un menor riesgo de diabetes tipo 2, mejor salud mental y una mayor esperanza de vida.

La depresión estacional, también conocida como trastorno afectivo estacional (SAD), es bastante común en los adultos durante los meses de invierno. El tratamiento para el SAD incluye la terapia de luz, que consiste en la exposición a la luz solar directa o artificial. Mantener una rutina de ejercicio durante el invierno es una excelente forma de asegurarte de recibir suficiente luz solar para evitar la tristeza invernal. Como beneficio adicional, también podrás absorber un poco de vitamina D, que ayuda a mantener la salud de los huesos, la función nerviosa y la salud inmunológica.

El invierno también es la temporada de resfriados y gripe, que es otro excelente motivo para mantenerse activo durante los meses más fríos. El ejercicio aumenta de manera natural la circulación de las células inmunitarias por todo el cuerpo, lo que te ayuda a estar preparado para cualquier enfermedad que pueda surgir.

Algunas excelentes formas de hacer ejercicio este invierno son:

  • Paseos por el barrio: Salir a caminar a paso ligero o a trotar por tu barrio es una excelente manera de mantenerte activo durante los meses más fríos.
  • Deportes de invierno: ¿Por qué no aprovechar al máximo el clima invernal y probar el snowboarding o el esquí? O, si los deportes al aire libre no son lo tuyo, busca lugares cubiertos para patinar sobre hielo.
  • Tareas domésticas activas: Quitar la nieve con pala es un ejercicio para todo el cuerpo que solo se puede practicar durante el invierno. Esto involucra varios músculos y puede quemar casi tantas calorías como correr o andar en bicicleta. Aspirar y barrer son dos opciones un poco menos agotadoras, si quitar la nieve con pala no es una opción para ti.
  • Ejercicios para hacer en casa: Si de verdad no quieres salir, hay muchas opciones de ejercicio que puedes hacer sin salir nunca de casa. Prueba buscar tutoriales de yoga en Internet, o sube y baja las escaleras para acelerar tu ritmo cardíaco.

Naturalmente, hay algunos riesgos asociados con hacer ejercicio en climas fríos, especialmente si en tu área hay nieve o hielo. Algunas cosas a las que hay que prestar atención incluyen:

  • Hipotermia: Esto ocurre cunando la temperatura corporal desciende por debajo de los 95 grados Fahrenheit (35 grados Celsius). Provoca falta de coordinación, confusión mental, dificultad para hablar, temblores, somnolencia y reacciones lentas. Los niños y los adultos mayores tienen mayor riesgo de sufrir hipotermia, ya que es posible que no puedan comunicar sus síntomas. Los adultos mayores también pueden sufrir hipotermia sin siquiera darse cuenta, porque tienen menor sensibilidad a los cambios de temperatura. Puedes reducir el riesgo de hipotermia usando varias capas de ropa.
  • Congelación y sabañones: La congelación puede ocurrir a temperaturas por debajo del punto de congelación (32 grados Fahrenheit o 0 grados Celsius). Esto ocurre en tres etapas: sensación de frío, dolor y molestias (congelación mínima), luego una sensación de hormigueo (congelación superficial) y, finalmente, entumecimiento (congelación). Si sientes hormigueo o entumecimiento, busca atención médica de inmediato. La congelación es más común en los dedos de las manos y de los pies, la nariz y las orejas. Por otra parte, los sabañones ocurren por la exposición al aire frío (pero no helado) y húmedo. Esta condición provoca áreas inflamadas y ampollas en las manos y los pies, que pueden aparecer horas después de haber estado expuesto al frío. Por lo general, desaparece en un par de semanas.
  • Resbalones y caídas: Debido al aumento de la nieve, el hielo y la mala visibilidad, hay más probabilidades de resbalarse y caerse al hacer ejercicio durante los meses de invierno. Esto puede provocar moretones, fracturas o lesiones en la cabeza. Asegúrate de usar zapatos con buena tracción y, si utilizas dispositivo de movilidad, usa solo bastones con puntas de hule que puedan agarrarse al hielo o a la nieve compactada.

Cuando te vistas en capas para mantenerte abrigado, evita el algodón. El algodón mojado (por la nieve o el sudor) retiene la humedad y hace que sientas más frío. En cambio, prueba utilizar lana en lugar de telas que absorban la humedad.

Cómo fortalecer el sistema inmunológico

Side view of sick woman having coffee

El invierno es la temporada de resfriados y gripe, lo que significa que nuestro sistema inmunológico es más importante que nunca.

El sistema inmunológico es el sistema de defensa natural de nuestro cuerpo contra las enfermedades, trabaja constantemente para mantenernos a salvo durante todo el año. Aun así, tal vez te preguntes si hay alguna forma de fortalecer el sistema inmunológico en la temporada en que más lo necesitas. Afortunadamente, hay muchos métodos para fortalecer el sistema inmunológico, lo que, esperamos, te ayude a pasar el invierno sin resfriados.

Male food vlogger making video of blending a smoothie

Una alimentación saludable juega un papel importante en el fortalecimiento de la inmunidad. Todas las células de nuestro cuerpo necesitan una nutrición adecuada para funcionar, incluyendo todas las células del sistema inmunológico. Por otra parte, la desnutrición debilita nuestro sistema inmunológico, lo que hace que las células tarden en reaccionar cuando se enfrentan a una enfermedad. Un estudio de 2022 reveló que las infecciones respiratorias virales, como el COVID-19, afectan nuestra microbiota intestinal. La comunidad de bacterias beneficiosas que viven en nuestro tracto gastrointestinal, la microbiota intestinal, es una parte importante de nuestro sistema inmunológico. Ayudan a controlar las bacterias dañinas entrenando a nuestro sistema inmunológico a distinguir entre las bacterias beneficiosas y las dañinas. Nuestra microbiota intestinal también protege nuestra barrera intestinal, reduce la inflamación y ocupa un espacio que, de otra manera, podrían ocupar las bacterias que causan enfermedades. Cuidar la salud intestinal significa fortalecer el sistema inmunológico, dos beneficios en uno. Puedes mejorar tu salud intestinal siguiendo una dieta que incluya alimentos fermentados (como el yogur y el kimchi), frutas y verduras ricas en fibra (como plátanos, espárragos y brócoli) y granos.

El ejercicio es otra forma maravillosa de fortalecer el sistema inmunológico. Las investigaciones muestran que hacer ejercicio durante menos de 60 minutos, siempre y cuando sea de intensidad moderada a vigorosa, puede estimular el sistema inmunológico y mejorar sus defensas. El término “de moderado a vigoroso” abarca una gran variedad de ejercicios. El ejercicio “moderado” incluye caminar a paso ligero, hacer yoga, andar en bicicleta a menos de 10 millas por hora y hacer actividades generales de jardinería o reparaciones en la casa. El ejercicio “vigoroso” incluye trotar y correr, saltar la cuerda, ejercicios aeróbicos con escaleras o kickboxing. Siempre y cuando aumentes tu ritmo cardíaco, probablemente estés haciendo un excelente trabajo para fortalecer tu sistema inmunológico. El mismo estudio mencionado anteriormente también muestra que el ejercicio frecuente mejora la inmunorregulación, es decir, ayuda a asegurar que el sistema inmunológico funcione como debe para detectar y destruir las enfermedades. La inmunorregulación es importante para retrasar la aparición de condiciones relacionadas con la edad, lo que te ayuda a mantenerte más sano por más tiempo. Sin embargo, hay un riesgo de hacer demasiado ejercicio. Entrenar para un maratón u otra competencia deportiva puede ponerte en riesgo de enfermarte.

friends exercising

El sueño es otro aspecto fundamental para la fortaleza del sistema inmunológico. Cuando duermes, tu cuerpo produce células madre hematopoyéticas, un término técnico que se refiere a células especiales que pueden cambiar de forma y transformarse en cualquier tipo de célula que se necesite en ese momento. Eso significa que las células pueden convertirse en glóbulos blancos (WBC), un tipo de célula que circula por la sangre, detecta infecciones y las destruye. El sueño también influye en las respuestas inmunitarias y puede ayudarnos a protegernos de enfermedades cardiovasculares, cáncer, enfermedades neurodegenerativas y otros trastornos inmunitarios.

Las vacunas son una de las formas más sencillas de mantener el sistema inmunológico fuerte y protegido contra las enfermedades de temporada. Las vacunas activan nuestro sistema inmunológico simulando una infección. Cuando los glóbulos blancos detectan la infección, producen anticuerpos, o soldados, para combatirla. El proceso de producción de anticuerpos lleva tiempo, lo que podría significar que te enfermes antes de que tu cuerpo combata la infección. Las vacunas le dan a tu cuerpo el tiempo necesario para producir anticuerpos, de modo que, si llegas a estar en contacto con la enfermedad real, tu cuerpo estará listo para combatirla. Sin embargo, los anticuerpos solo están entrenados para reconocer la infección específica contra la que fueron creados, por lo que se necesitan diferentes vacunas para diferentes enfermedades.

Mantente sano durante esta temporada de resfriados y gripe comiendo bien, haciendo ejercicio, durmiendo lo suficiente y estando al día con tus vacunas. No esperes a estar enfermo para cuidarte, empieza ya.

La risa es, sin duda, la mejor medicina. Las investigaciones muestran que reduce las hormonas del estrés y aumenta las células inmunitarias y los anticuerpos.

Melatonina: manzanilla química

La melatonina es la hormona que
determina tu ritmo circadiano o el ciclo
natural de dormir-despertar de tu cuerpo.

La melatonina no está regulada por la FDA,
así que la calidad y la dosificación pueden diferir entre las marcas.

Cuando piensas en la melatonina, tu primer pensamiento puede ser un suplemento para ayudar a dormir que venden en el pasillo de vitaminas de tu supermercado. Es una imagen comprensible: incluso cuando buscas la palabra en línea, la mayoría de los resultados son artículos centrados en los suplementos. Pero la melatonina es mucho más que una pastilla o una gomita que te hace dormir rápido. De hecho, es un compuesto natural que produce tu cerebro cada noche.

La melatonina es la hormona que determina tu ritmo circadiano o el ciclo natural de dormir-despertar de tu cuerpo. Es creada por la glándula pineal, que es una glándula diminuta localizada en el medio de tu cerebro. A partir de la tarde, alrededor de la hora en que el sol baja, tu glándula pineal comienza a crear melatonina. Esto le indica a tu cuerpo que es hora de relajarse y prepararse para dormir. Como resultado, tu temperatura corporal y presión arterial bajan naturalmente y tus ojos se vuelven menos sensibles a la luz.

La producción de melatonina continúa durante la noche, lo que ayuda a que te mantengas dormido y alcanza el pico alrededor de la 1 a. m. Una vez que estás expuesto a la luz solar, la producción de melatonina se detiene y la melatonina en el tu cuerpo baja a niveles indetectables. Sin melatonina recorriendo tu cuerpo, comienzas a sentirte despierto, alerta y listo para afrontar el día.

Si tienes problemas de insomnio, jet lag o sufres de un trastorno del ritmo circadiano, los suplementos de melatonina pueden ayudarte a regular tu ciclo de dormir-despertar. Los suplementos funcionan tal como la melatonina producida naturalmente y pueden ayudarte a sentirte con sueño, mantenerte dormido y despertarte sintiéndote renovado. Pero, como con la melatonina natural, funcionan gradualmente. Es probable que no te duermas de inmediato después de tomar una sola dosis. En vez de eso, intenta tomar melatonina de 1 a 2 horas antes de tu hora de dormir deseada.

Los suplementos de melatonina vienen en varias formas diferentes, desde cápsulas hasta gomitas. Contienen versiones sintéticas o desarrolladas en laboratorio de la hormona y son considerados suplementos dietarios por la Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration, FDA). Esto significa que no hay suplementos de melatonina aprobados por la FDA, así que la calidad y la dosificación pueden variar entre las marcas. En general, la mayoría de los adultos debería comenzar con 0.5 a 1 mg de melatonina. Puedes aumentar la dosis hasta 3 mg si es necesario, pero las dosis más altas que esas por lo general no son más efectivas. De hecho, las dosis de 5 mg o superiores pueden producir más efectos secundarios. Los más frecuentes incluyen:

  • Somnolencia o adormecimiento
  • Dolor de cabeza
  • Mareo
  • Náuseas
  • Irritabilidad

En general, los suplementos de melatonina se consideran seguros y no adictivos, pero hay determinados grupos de personas que deberían con su proveedor de atención médica antes de comenzar a consumirlos. Puede que la melatonina no sea para ti si tienes:

  • Diabetes
  • Depresión o trastornos del estado de ánimo
  • Un trastorno de sangrado o tomas anticoagulantes
  • Presión arterial alta o baja
  • Epilepsia o trastornos de convulsiones
  • Demencia
  • Una enfermedad autoinmune
  • Apnea del sueño

Quienes estén tomando otros medicamentos para dormir, como sedantes o tranquilizantes, también deberían consultar a un médico antes de tomar melatonina.

Aunque los suplementos de melatonina funcionan bien para el insomnio a corto plazo, no son eficaces para el insomnio crónico. En estos casos, la melatonina funciona mejor cuando la combinas con hábitos de sueño saludables. Algunos ejemplos son:

  • Horarios constantes para acostarte y despertarte: La melatonina regula tu ciclo de dormir-despertar haciéndote sentir adormilado en los mismos horarios cada día. Seguir el ritmo de ese sistema programado te ayudará a dormirte y mantenerte dormido durante la noche.
  • Exposición a la luz solar: Tu cuerpo deja de producir melatonina cuando estás expuesto a la luz solar. Intentar salir por solo 30 minutos cada mañana para ayudar a tu cerebro y cuerpo a despertarse.
  • Limita el uso del smartphone: La luz azul que emiten tu computadora, smartphone o televisor imita la luz solar natural. Esto le indica a tu cerebro que sigue siendo de día y la producción de melatonina se suprime. Apaga tus dispositivos electrónicos al menos 30 minutos antes del horario de acostarte para garantizar que la melatonina tenga tiempo para hacer su magia.
Aproximadamente, el 2.1% de los adultos y el 6% de los niños
de Estados Unidos usan melatonina al menos mensualmente.

Magnífico magnesio

Pero el magnesio es más que solo una moda de salud, es fundamental para más de 300 procesos químicos diferentes en tu cuerpo.

Aproximadamente 2.4 mil millones de personas alrededor del mundo tienen una deficiencia de magnesio.

El magnesio ha sido un tema popular en los círculos del bienestar durante un tiempo; incluso recientemente se ha vuelto viral en TikTok como el ingrediente principal del “Sleepy Girl Mocktail”, una bebida que supuestamente te hace conciliar el sueño rápidamente. El magnesio es un cofactor, lo que significa que ayuda a tus enzimas a funcionar, para que puedan completar procesos vitales como digerir comida o reparar ADN. Los niveles bajos de magnesio en el cuerpo están asociados con una variedad de problemas médicos, incluidos depresión, osteoporosis, y presión arterial alta.

Tu cuerpo obtiene magnesio de alimentos con un alto contenido de fibra, como frutos secos, legumbres, granos enteros, verduras y frutas. Se recomienda consumir de 320 a 420 miligramos de magnesio por día. Quienes siguen dietas basadas en plantas, como la dieta mediterránea, probablemente tengan buenos niveles de magnesio. Sin embargo, la deficiencia de magnesio es sorprendentemente frecuente en el mundo: aproximadamente, el 31% de las personas a nivel mundial no consumen suficiente magnesio en su dieta habitual. Esas son más o menos 2.4 mil millones de personas. Los adultos mayores, las personas con ovarios, las personas que consumen alcohol con frecuencia y las personas que toman determinados medicamentos tienen un riesgo más alto de una deficiencia de magnesio.

Tus niveles de magnesio se pueden verificar a través de un análisis de sangre estándar, que ayudará a determinar si los suplementos de magnesio serían adecuados para ti o no. Hay muchos tipos de suplementos de magnesio en el mercado: glicinato de magnesio, citrato de magnesio, óxido de magnesio y sulfato de magnesio. La segunda palabra se refiere a las sales específicas que se forman cuando el magnesio se combina con otras sustancias. Estas sales determinan cómo el magnesio afecta tu cuerpo una vez absorbido:

Sin embargo, tomar un suplemento en vez del otro no significa que te estás perdiendo de un beneficio específico para la salud. El magnesio sigue teniendo una variedad de beneficios para la salud, independientemente del tipo de sal con qué se lo combine. Algunos ejemplos incluyen:

  • Mantener buenos niveles de cortisol. Los estudios muestran que el magnesio puede nivelar los niveles de cortisol. Los niveles más altos de cortisol están asociados con la ansiedad y la depresión, así que el magnesio es una excelente manera de mantener el ánimo alto, incluso en los momentos difíciles.
  • Mantener tu corazón saludable. El magnesio puede reducir el riesgo de desarrollar cardiopatía, presión arterial alta y apoplejía.
  • Aliviar síntomas del SPM. Para quienes experimentan un ciclo menstrual, el síndrome premenstrual (SPM) puede hacer que atravesar el día sea difícil. El magnesio puede ayudar a aliviar los calambres menstruales, las migrañas y la hinchazón.
  • Mantener la resistencia ósea. Del 50% al 60% del magnesio en tu cuerpo se encuentra en tus huesos. El magnesio es esencial para la salud ósea y puede ayudar a protegerte contra el desarrollo de osteoporosis.
  • Vencer el insomnio. El magnesio regula varios neurotransmisores que están involucrados en el sueño. Por lo tanto, puede reducir el tiempo que tardas en dormirte y mejorar la calidad y la duración de tu sueño.

Si bien es más probable que tengas una deficiencia de magnesio que de cualquier otra cosa, también es posible el exceso de magnesio. La ingesta excesiva de magnesio puede provocar una variedad de problemas, incluidos:

  • Diarrea
  • Náuseas
  • Calambres
  • Presión arterial baja
  • Fatiga
  • Deterioro de la función renal

Antes de tomar cualquier suplemento (de magnesio u otro tipo), siempre es importante consultar primero a un profesional médico. Los sitios web sobre bienestar no conocen tu situación específica y no pueden decirte lo que tu cuerpo necesita realmente. Los suplementos de magnesio pueden interactuar con determinados medicamentos, incluidos medicamentos para la diabetes, la presión arterial, la tiroides y algunos antibióticos.

La atención médica preventiva salva vidas

La atención médica preventiva es el secreto para mantenerte saludable a lo largo de tu vida.

De acuerdo con un estudio de 2018, solo el 8% de los adultos de 35 años
de edad o más se hacen los exámenes de detección preventivos que necesitan.

La clave es comprender que este tipo de atención médica está en la tercera palabra: preventiva. Se refiere a exámenes de detección y otros servicios médicos relacionados que encuentran enfermedades en sus etapas tempranas, para que puedas prevenir que se desarrollen y se conviertan en un problema médico complejo. Los exámenes suelen ser realizados por tu médico de atención primaria (primary care physician, PCP) y pueden ayudarte a vivir una vida más saludable y larga.

La atención médica preventiva cubre una amplia variedad de exámenes de detección y análisis. Para los adultos, la atención médica preventiva normalmente incluye:

  • Exámenes de presión arterial y colesterol: Estos exámenes te permiten que detectes los signos tempranos de las condiciones metabólicas que, si no se tratan, pueden desarrollarse y convertirse en condiciones médicas graves, como la cardiopatía o la diabetes.
  • Exámenes de detección de cáncer: Los exámenes de detección de cáncer de mama, cáncer colorrectal, cáncer cervical y cáncer de próstata se consideran atención médica preventiva. Si se detectan esos cánceres en sus etapas iniciales, se puede prevenir que se hagan más graves más adelante.
  • Vacunas: Las vacunas contra la gripe, las dosis de refuerzo, las vacunas contra el COVID-19 y otras vacunas comunes previenen la propagación de enfermedades graves y, por lo tanto, se consideran atención médica preventiva.
  • Exámenes de detección de infecciones de transmisión sexual (ITS): Algunos análisis de ITS se consideran atención médica preventiva, aunque la cobertura exacta depende de tu plan, tu edad y otros factores riesgo.
  • Exámenes de detección de osteoporosis: Esta clase de examen de detección se considera preventivo para las personas con ovarios a partir de los 65 años de edad. Para las personas con ovarios menores de 65 años, este examen de detección es preventivo si la persona ha atravesado la menopausia.
  • Asesoramiento: La terapia puede considerarse preventiva si reduce el riesgo de desarrollar determinadas condiciones crónicas. Algunos ejemplos son la intervención por consumo de tabaco o alcohol, la terapia para la obesidad o el asesoramiento genético para la prueba del cáncer de mama (breast cancer genetic test counseling, BRCA).

También hay servicios de atención médica preventiva disponibles para los niños, incluidas vacunas de rutina, evaluaciones de salud mental y consultas médicas sobre el bienestar de los niños. Estas consultas médicas sobre el bienestar de los niños son visitas al médico anuales (o bimensuales, en el caso de los bebés) para monitorizar el desarrollo y el crecimiento de tu hijo. El Programa de Seguros Médicos para Niños (Children’s Health Insurance Program, CHIP) que les proporciona seguro médico a los niños y las mujeres embarazadas con niveles de ingresos demasiado altos para calificar para Medicaid, cubre la atención médica preventiva para los niños por completo.

La mayoría de los planes médicos cubre servicios de atención preventiva al 100% sin un costo extra para ti, siempre y cuando te atiendas con un médico dentro de la red. Esto incluye los planes que se ofrecen a través del Mercado de Seguros Médicos, un recurso creado por la Ley de Atención Médica Asequible (Affordable Care Act, ACA) para ayudarte a encontrar atención médica asequible. Los médicos y los hospitales fuera de la red pueden generar tarifas extra y puede que algunos planes médicos no cubran los servicios preventivos por completo. Antes de programar cualquier turno, es mejor que verifiques bien los beneficios de tu plan para asegurarte de que los servicios preventivos estén cubiertos.

Como la meta de la atención médica preventiva es la detección temprana, la consulta médica no se considera preventiva si estás experimentando síntomas de una condición médica. En estos casos, la consulta contaría como diagnóstica, en vez de preventiva, incluso si no recibes un diagnóstico durante el turno. De la misma manera, las consultas con un especialista o la atención para una condición preexistente no califican como preventivas.

Otro aspecto importante de la atención preventiva es el historial familiar. Documentar las condiciones médicas que son frecuentes en tu familia ayuda a tu PCP a determinar cuáles análisis son necesarios para tu atención médica preventiva y el momento para ellos. Por ejemplo, si tu familia tiene un historial de cáncer de mama, puede que necesites exámenes de detección de cáncer tempranos o más frecuentes. Estos exámenes de detección califican como atención preventiva.

La atención médica preventiva te permite que detectes cualquier enfermedad que podría desarrollarse y convertirse en una condición crónica si no se trata. Aprovecha el costo de $0 de la atención médica preventiva y cuida tu salud al mismo tiempo.

Guía básica para préstamos estudiantiles

Para muchos estudiantes y familias, la carta de admisión a la universidad va seguida rápidamente de otra pregunta importante: “¿Cómo vamos a pagar esto?” Con el continuo aumento de los costos de la matrícula, los préstamos estudiantiles se han convertido en una realidad para millones de estadounidenses. Sin embargo, no todos los préstamos estudiantiles funcionan de la misma manera, y comprender las diferencias antes de solicitar uno puede ayudar a los estudiantes a tomar decisiones financieras más inteligentes desde el principio. Desde solicitudes FAFSA hasta opciones de préstamos federales y privados, conocer los conceptos básicos puede hacer que el proceso resulte mucho menos abrumador.

FAFSA: El primer paso para obtener ayuda financiera

Antes de que los estudiantes consideren cualquier tipo de préstamo, completar la FAFSA debería ser su prioridad. La Solicitud Gratuita de Ayuda Federal para Estudiantes (FAFSA) es la forma de acceder a la ayuda financiera federal, incluyendo subvenciones, becas, oportunidades de trabajo y estudio, y préstamos federales para estudiantes. Muchas universidades también utilizan la información de la FAFSA para determinar la elegibilidad para recibir ayuda específica de la escuela.

Uno de los conceptos equivocados más comunes sobre la FAFSA es que las familias no califican porque ganan “mucho dinero”. En realidad, muchos estudiantes siguen calificando para algún tipo de ayuda, sin importar los ingresos familiares. Es importante completar la solicitud porque abre la puerta a opciones que, de otra manera, tal vez no estuvieran disponibles.

Por lo general, las solicitudes de la FAFSA se publican cada año en otoño, y presentarlas con anticipación puede ser beneficioso, ya que algunos programas de ayuda se otorgan por orden de llegada Los estudiantes también deben recordar que la FAFSA no es una solicitud de préstamo en sí, sino solo el formulario que se utiliza para determinar la elegibilidad para recibir ayuda financiera.

Préstamos con subsidio frente a sin subsidio: ¿Cuál es la diferencia?

Después de completar la FAFSA, es posible que a los estudiantes se les ofrezcan préstamos federales para estudiantes como parte de su paquete de ayuda financiera. Los dos tipos de préstamos federales más frecuentes son los préstamos con subsidio y sin subsidio. A primera vista, pueden parecer casi idénticos, pero hay una diferencia importante que puede afectar el costo total del préstamo a largo plazo.

  • Préstamos con subsidio: Los préstamos federales con subsidio están disponibles para los estudiantes universitarios que demuestren necesidad financiera. La ventaja principal es que el gobierno paga los intereses del préstamo mientras el estudiante esté inscrito al menos a medio tiempo, durante ciertos períodos de gracia y durante los períodos de aplazamiento aprobados. Ya que los intereses no se acumulan durante esos períodos, los préstamos con subsidio suelen considerarse una de las opciones de financiamiento más accesibles para los estudiantes. Sin embargo, existen límites de préstamos anuales y de por vida, y no todos los estudiantes calificarán según sus necesidades financieras.
  • Préstamos sin subsidio: Los préstamos federales sin subsidio están disponibles para estudiantes universitarios y de posgrado, y no se basan en la necesidad financiera. A diferencia de los préstamos con subsidio, los intereses comienzan a acumularse tan pronto como se desembolsan los fondos. Los estudiantes pueden elegir entre pagar los intereses mientras estudian o dejar que se acumulen hasta que comience el pago del préstamo. Aunque los préstamos sin subsidio pueden seguir ofreciendo ventajas como tasas de interés fijas y opciones flexibles de pago, el interés acumulado puede hacer que el saldo total del préstamo aumente con el tiempo.

Es importante comprender esta distinción porque incluso una pequeña cantidad de intereses acumulados puede afectar significativamente la cantidad total que se pagará después de la graduación.

Préstamos Direct PLUS: Una opción para las familias

Para las familias que aún necesiten ayuda financiera adicional después de haber solicitado becas, subvenciones y préstamos federales para estudiantes, los préstamos Direct PLUS pueden ayudar cubrir esa diferencia.

Los préstamos Direct PLUS son préstamos federales disponibles para los padres de estudiantes universitarios dependientes. A diferencia de los préstamos federales tradicionales para estudiantes, que solicitan los propios estudiantes, estos préstamos los solicitan los padres y la responsabilidad de pagarlos recae en ellos.

Una de las ventajas de los préstamos Direct PLUS es que pueden ayudar a cubrir los gastos educativos que no se pagan en su totalidad mediante otras ayudas financieras. Esto puede incluir la matrícula, el alojamiento, los planes de alimentación, el transporte u otros gastos relacionados con la escuela.

Para calificar, los padres deben completar la FAFSA y pasar una verificación de crédito básica. Aunque no es necesario demostrar necesidad financiera, los solicitantes con ciertos historiales crediticios adversos podrían necesitar un aval o tener que cumplir requisitos adicionales.

Los préstamos Direct PLUS suelen permitir a las familias solicitar un préstamo por una cantidad que no exceda el costo total de asistencia a la escuela, menos cualquier otra ayuda financiera recibida. Esta flexibilidad hace que puedan ser atractivos para las familias con mayores gastos universitarios. Sin embargo, las familias deben seguir evaluando cuidadosamente cuánto piden prestado. Los intereses comienzan a acumularse una vez que se desembolsa el préstamo y, como el préstamo es a nombre de los padres, su pago puede afectar las metas financieras a largo plazo, como los ahorros para la jubilación u otros gastos domésticos.

Para algunas familias, los préstamos Direct PLUS pueden ofrecer una ayuda valiosa cuando se utilizan de manera estratégica. La clave está en comprender el compromiso a largo plazo y tomar decisiones de préstamo que se ajusten a los objetivos financieros generales.

Un estudiante universitario público promedio pide prestado $31,960 para obtener una licenciatura.

Préstamos estudiantiles privados: Cómo cerrar la brecha

A veces, la ayuda federal y las becas no son suficientes para cubrir el costo total de los estudios. Ahí es donde los préstamos estudiantiles privados pueden entrar en juego.

Los préstamos privados los ofrecen bancos, entidades de crédito cooperativo y prestamistas en línea, en lugar del gobierno federal. Estos préstamos pueden ayudar a cubrir los gastos educativos restantes, como la matrícula, el alojamiento, los planes de alimentación, los libros y otros gastos relacionados con la Universidad.

A diferencia de los préstamos federales, los préstamos privados suelen depender en gran medida del historial crediticio y los ingresos. Ya que muchos estudiantes tienen un historial crediticio limitado, a menudo se necesita un padre o un aval para poder acceder a mejores tasas.

Los términos de los préstamos privados pueden variar ampliamente entre los distintos prestamistas. Las tasas de interés pueden ser fijas o variables, y los beneficios de pago pueden variar según el prestamista. Algunos préstamos privados también ofrecen menos protecciones para los prestatarios que los préstamos federales. Por esa razón, los expertos financieros suelen recomendar agotar primero las opciones de ayuda federal antes de solicitar préstamos privados.

Los estudiantes y sus familias deben comparar cuidadosamente los prestamistas, las tasas de interés, los términos de pago y las comisiones antes de comprometerse con un préstamo privado.

El préstamo inteligente empieza desde temprano

Los préstamos estudiantiles pueden ayudar a que la educación superior sea más accesible, pero es fundamental entender cómo funcionan las diferentes opciones de préstamo antes de firmar el contrato.

Completar la FAFSA con antelación, comprender la diferencia entre los préstamos con subsidio y sin subsidio, y evaluar cuidadosamente las opciones de préstamos privados puede ayudar a los estudiantes a tomar decisiones financieras más informadas a lo largo de su trayectoria universitaria.

El objetivo no es simplemente pedir dinero prestado para la Universidad, sino hacerlo con inteligencia. Un poco de investigación desde el principio puede ayudar a los estudiantes a evitar estrés innecesario más adelante y a crear una base financiera más sólida para el futuro.

Cómo ahorrar para imprevistos

Llueva o haga sol, a veces las cosas simplemente salen mal. Quizás tu computadora, de décadas de antigüedad, por fin dejó de funcionar, o ese ruido extraño en tu auto resultó ser una reparación de $500. Aunque el costo de estos problemas pueda parecer repentino, no es algo que surja de la nada. Los ahorros para imprevistos sirven para cubrir este tipo de gastos previstos no contemplados en tu presupuesto mensual habitual.

Los ahorros para imprevistos se diferencian de los fondos de emergencia en varios aspectos. Un fondo de emergencia suele cubrir entre 3 y 6 meses de gastos para hacer frente a situaciones financieras graves e inesperadas, como la pérdida del empleo o procedimientos médicos importantes. Por otro lado, los ahorros para imprevistos varían entre solo $500 – $5,000, dependiendo del tamaño de tu familia. Están diseñados para servir como un colchón financiero
que evite que te endeudes por un gasto extraordinario, como facturas del veterinario, visitas al dentista o reparaciones en casa. Los ahorros para imprevistos te permiten pagar en efectivo, en lugar de pagar con tarjeta de crédito. Esto te evita tener que pagar intereses o tener que solicitar
un préstamo. Además, te ayudan a conservar tus fondos de emergencia intactos, para que estés preparado ante una emergencia real cuando surja.

Para crear tu propio ahorro para imprevistos, empieza ahorrando pequeñas cantidades de entre $10 y $20 de tu sueldo mensual y deposítalas en una cuenta a la que puedas acceder fácilmente. O, si te interesa hacer crecer más rápido tus ahorros para imprevistos, intenta depositar en la cuenta las devoluciones de impuestos, herencias u otros bonos únicos. Cuando se trata de elegir una cuenta, una buena opción podría ser una cuenta de ahorro de alto rendimiento. Las cuentas de ahorro de alto rendimiento son “líquidas”, es decir, se puede acceder fácilmente al dinero y puedes transferir tus ahorros para imprevistos a tu cuenta de cheques cuando lo necesites. Además, ofrecen tasas de interés más altas que las cuentas tradicionales, por lo que tus fondos crecerán de forma natural por sí solos. Otros tipos de cuentas, como los certificados de depósito (CD), pueden ofrecer tasas de interés más altas, pero los fondos no se pueden retirar sin penalización durante un período determinado, que va desde unos pocos meses hasta varios años. Es mejor evitar invertir tus ahorros para imprevistos en acciones, ya que su valor puede fluctuar y no podrás disponer del dinero de inmediato. Es importante que tus ahorros para imprevistos sean lo más estables posible. Otra cosa que tal vez deberías considerar con respecto a tu cuenta de ahorros para imprevistos es si ofrece tarjetas de débito, transferencias en línea o cheques. La clave de un ahorro para imprevistos es que sea accesible, así que elige la cuenta que mejor se adapte a tus necesidades. También te conviene revisar bien los límites de retiro y las comisiones, ya que podrían generar gastos adicionales. Ya que los ahorros para imprevistos son relativamente pequeños en comparación con tus fondos de emergencia, cada pequeño gasto cuenta.

Los ahorros para imprevistos evitarán que te preocupes por los gastos menores, para que puedas enfocarte en tus objetivos financieros más importantes.

Una vez que alcances tu meta para tus ahorros de emergencia, puedes dejarlos ahí sin preocuparte hasta que los necesites. Ya que el objetivo los ahorros para imprevistos es servir como colchón financiero, no es necesario que sigas depositando dinero en la cuenta. En cambio, invierte el dinero que te sobre en tu fondo de emergencia o úsalo para pagar deudas. Los ahorros para imprevistos son tu dinero de “romper el vidrio en caso de incendio”, mientras que el verdadero extintor son tus fondos de emergencia. Es mejor invertir tus recursos en un buen extintor, en lugar de en un panel de vidrio.

Si necesitas recurrir a tus ahorros para imprevistos, es importante que repongas ese dinero lo antes posible. Quizás tengas que posponer las compras no esenciales, como la comida rápida o los servicios de suscripción, hasta que hayas recuperado tus ahorros para imprevistos. Aunque pueda ser molesto, nunca se sabe cuándo volverá a haber otro imprevisto.

¿Te cuesta dormir?

¿Tienes problemas para dormir? No eres el único. Los estudios muestran que más de la mitad de los adultos estadounidenses padecen al menos algún tipo de insomnio, que puede durar desde un solo par de días hasta varios años seguidos.

El insomnio puede tener diversas causas, incluyendo el estrés, viajar a través de varios husos horarios, o beber cafeína poco antes de acostarse. Sin embargo, hay otras causas menos conocidas como comer demasiado por a la noche y tomar medicamentos que afectan los ciclos del sueño. Tu cuerpo necesita tiempo para digerir los alimentos y comer mucho puede alterar tu ritmo circadiano natural, es decir, el reloj interno de tu cuerpo que controla tu ciclo de sueño y vigilia. Los medicamentos para las alergias, el asma, la diabetes y la ansiedad pueden causar el trastorno del sueño REM (RBD), en el que la persona representa físicamente sus sueños hablando o moviéndose. Las comidas a altas horas de la noche y los medicamentos que provocan RBD pueden afectar negativamente la duración y la calidad de tu sueño.

A medida que envejeces, ciertos cambios en tu vida pueden hacer que sufras insomnio con más frecuencia. Tu ritmo circadiano se debilita de forma natural, lo que significa que te cansas más temprano por la noche y te despiertas más temprano por la mañana. Los problemas de salud continuos también pueden alterar el sueño, como la apnea del sueño y el síndrome de piernas inquietas, que se vuelven más comunes con la edad.

Independientemente del motivo por el que sufras de insomnio, hay algunos métodos que puedes utilizar para quedarte dormido más rápido:

La respiración lenta y profunda puede ayudar a que tu cuerpo se relaje, reducir el estrés y promover una sensación de calma que te ayude a quedarte dormido. La forma más sencilla de hacerlo es mediante la respiración diafragmática, que utiliza el diafragma para respirar más profundamente de lo que se puede solo con los pulmones. El diafragma está en la parte superior del estómago, justo debajo de la caja torácica. Puedes respirar profundamente con el diafragma simplemente siguiendo estas instrucciones:

  • Pon una mano sobre tu pecho y la otra en la parte superior del abdomen, justo debajo de la caja torácica.
  • Inhala lentamente dirigiendo el aire hacia el estómago. Esto debería hacer que la mano que tienes sobre el estómago se levante, mientras que la que tienes sobre el pecho apenas debería moverse.
  • Contrae los músculos del abdomen y exhala.

Ya que la mayoría de las personas no utilizan el diafragma cuando respiran, este método puede necesitar algo de práctica.

Otro método que amplía la respiración diafragmática es el “método militar”, que proviene del libro del entrenador olímpico de velocidad Lloyd Bud Winter, “Relax and Win: Championship Performance” (Relájate y gana: Campeonato de rendimiento). El método se desarrolló durante la Segunda Guerra Mundial como una forma de que los pilotos de la Armada pudieran quedarse dormidos en cualquier situación en menos de 2 minutos. Los pasos son los siguientes:

  • Cierra los ojos y empieza a respirar profundamente.
  • Empieza a relajar tu cuerpo. Empieza por el rostro, concéntrate en cada músculo por separado, respira profundamente y libera cualquier tensión que haya en esa área. Sigue bajando por todo el cuerpo.
  • Despeja tu mente concentrándote en la imagen de algo relajante, como una playa o una hamaca bajo un cielo soleado. Si te cuesta visualizarlo, repetir frases como “no pienses” o “mantén la calma” también funciona.

Aunque hay muy poca evidencia que demuestre que el “método militar” funcione con la rapidez y precisión con que se promociona, lo cierto es que utiliza técnicas de relajación bien documentadas. Como se mencionó anteriormente, las respiraciones profundas tienen un efecto relajante en la mente. Sin embargo, también se ha demostrado que relajar los músculos uno por uno y visualizar situaciones relajantes te ayuda a quedarte dormido más rápido. Así que, aunque tal vez no te quedes dormido en solo 2 minutos, la técnica sigue siendo eficaz contra el insomnio.

La luz azul de tu celular altera tus niveles de melatonina, lo que hace que tu cuerpo piense que es de día, incluso cuando es de noche. Deja pasar al menos 1 hora antes de acostarte para dejar de usar el celular por completo.

Si el uso de técnicas de meditación para quedarte dormido no es lo tuyo, otra opción son los juegos de palabras. Luc Beaudoin, profesor adjunto de Simon Fraser University en Canadá, desarrolló una técnica conocida como “mezcla cognitiva” que relaja la mente y te ayuda a quedarte dormido:

  • Piensa en una palabra neutra de cinco o más letras, como “trato”.
  • Toma la primera letra de la palabra que hayas elegido e imagina tantos objetos como puedas que empiecen con esa letra. En nuestro caso: árbol, pueblo o teléfono. Cada vez que pienses en una palabra, visualiza ese objeto en tu mente.
  • Cuando te quedes sin palabras, pasa a la segunda letra de la palabra que hayas elegido.

Esta técnica funciona porque imita los patrones de pensamiento aleatorios que tu cerebro produce de manera natural cuando te quedas dormido, además de ayudar a distraer a tu cerebro para que no piense demasiado en las cosas estresantes de tu vida cotidiana.

Aunque el insomnio es bastante común, el insomnio persistente o crónico puede ser un síntoma de un problema médico subyacente. Si la falta de sueño está afectando negativamente tu calidad de vida, habla con tu médico.

Prebióticos vs. probióticos

Aunque las palabras son casi idénticas (y puede que las hayas escuchado utilizar de manera intercambiable), los probióticos y los prebióticos no son lo mismo. Los probióticos son bacterias buenas para tus intestinos que ayudan a descomponer la comida y mantener controlada la inflamación. Por otro lado, los prebióticos son los que hacen que los probióticos funcionen. Esencialmente, son la “fuente de comida” que mantienen vivos los probióticos. Para mantener una microbiota intestinal saludable, o la comunidad de bacterias beneficiosas en los intestinos, es importante consumir probióticos y prebióticos.

Los probióticos se encuentran en las comidas fermentadas. Algunas de las opciones más populares incluyen:

  • Yogur (asegúrate de que incluya las bacterias Lactobacillus y Bifidobacterium)
  • Kombucha
  • Chucrut
  • Kimchi
  • Kefir (versiones lácteas y no lácteas)
  • Miso

Si comes alimentos fermentados por su valor probiótico, asegúrate de que no estén pasteurizados. El proceso de pasteurización mata las bacterias en la comida, lo que también incluye los probióticos beneficiosos.

Los prebióticos provienen de un grupo más diverso de alimentos, incluidos:

  • Papa
  • Banana (especialmente verde, menos madura)
  • Avena
  • Espárrago
  • Ajo
  • Puerro
  • Cebolla
  • Cebada
  • Salvado de trigo

Juntos, los probióticos y los prebióticos apoyan tu salud de muchas maneras. Ayudan a mejorar tu sistema inmunitario, aceleran la digestión y el metabolismo, fortalecen tu barrera intestinal y alivian los síntomas de salud mental. Una microbiota intestinal saludable incluso puede reducir el riesgo de desarrollar cáncer. En cambio, una mala salud intestinal puede causar hinchazón, dolor abdominal o un mayor riesgo de desarrollar condiciones crónicas.

La cantidad diaria de fibra recomendada difiere según la edad o el sexo, pero de 25 a 30 gramos es una buena meta. Esta cantidad garantizará que los probióticos en los intestinos coman lo suficiente para sobrevivir y replicarse. La mayoría de las personas alcanzan estos niveles de fibra sin un esfuerzo consciente, pero a quienes tienen enfermedades crónicas o un sistema inmunitario debilitado puede parecerles difícil mantener un nivel saludable de microbiota intestinal. En estos casos, hay suplementos disponibles.

Los suplementos de probióticos vienen en forma de pastilla, polvo o líquido. Cuando elijas un suplemento de probióticos, hay algunas cosas que considerar:

  • Cepas de bacterias: Las diferentes cepas tendrán diferentes impactos en tu salud. Por ejemplo, la Lactobacillus paracasei trata la diarrea, la bifidobacterium bifidum ayuda con los síntomas del síndrome de colon irritable y la Lactobacillus reuteri puede reducir el tiempo de llanto en los bebés con cólicos. Asegúrate de elegir una cepa que trate tu preocupación específica.
  • Altos en unidades formadoras de colonias: Las unidades formadoras de colonias (UFC) se refieren a la cantidad de bacterias que pueden sobrevivir el tiempo suficiente para llegar desde tu boca a tus intestinos. La cantidad recomendada mínima es de 1 millón de UFC, aunque la mayoría de los beneficios se ven alrededor de una UFC de cien millones.
  • Sello de aprobación: Comprueba si el suplemento está etiquetado con un sello de aprobación de agencias de evaluación como la Fundación Nacional de Saneamiento (National Sanitation Foundation, NSF), la Farmacopea de Estados Unidos (United States Pharmacopeia, USP) o ConsumerLab. Estas agencias son evaluadoras independientes no asociadas con la marca que verifican la calidad y la seguridad del producto.
  • Almacenamiento: Algunos suplementos necesitan refrigerarse, mientras que otros pueden mantenerse a temperatura ambiente. Los probióticos en forma de espora (por ejemplo, Bacillus coagulans o Bacillus subtilis) tienen una larga vida útil y pueden sobrevivir bien en el trayecto hacia tu tracto digestivo. Asegúrate de seguir las instrucciones del producto; de lo contrario, puede que mates accidentalmente las bacterias útiles que estés tratando de suplementar.

Aunque existen los suplementos de prebióticos, es mucho más fácil (y barato) comer frutas, verduras o granos enteros que sumen prebióticos naturalmente a tu sistema. Los expertos recomiendan solo 5 gramos de prebióticos al día y consumir demasiados puede hacer que te sientas hinchado o tengas diarrea, constipación o gases. Si tienes problemas digestivos, puedes tener dificultad para digerir determinados prebióticos, como duraznos, mangos o cerezas.

El mundo de los probióticos y los prebióticos puede parecer confuso al principio, pero una microbiota intestinal saludable es más fácil de mantener de lo que pensarías. Con solo asegurarte de comer frutas y verduras (y agregar de vez en cuando comidas fermentadas) disfrutarás de todos los beneficios que ofrecen los probióticos y los prebióticos.

La mayoría de los adultos saludables mantienen una buena composición de bacterias en los intestinos a través de su dieta habitual, sin necesidad de suplementos.