Las FSA para la atención de dependientes te ayudan a ahorrar dinero y cuidar a tus seres queridos al mismo tiempo.
Una vez que tu hijo cumpla 13, ya no puedes seguir utilizando los fondos de
la FSA para la atención de dependientes para su cuidado.
Si cumple 13 a mitad de año, solo califican los gastos anteriores a su cumpleaños.
Las cuentas de gastos flexibles (Flexible Spending Account, FSA) son herramientas útiles que a veces ofrece tu empleador como parte de sus paquetes de beneficios de atención médica. La FSA para la atención de dependientes te permite que reserves dinero de tu cheque de pago para el propósito específico de cuidar a un dependiente. En este caso, un dependiente calificado sería un hijo (incluido un hijastro o un menor en crianza temporal) menor de 13 años o un dependiente incapaz de cuidarse por sí mismo. Esto cubre a los hijos adultos con incapacidades, los parientes mayores que viven contigo o un cónyuge que sea incapaz de cuidarse por sí mismo. El Servicio de Impuestos Internos (Internal Revenue Service, IRS) defin “incapaz de cuidarse por sí mismo” como alguien que no puede vestirse, limpiarse o alimentarse por sí mismo por una incapacidad o alguien que necesita una supervisión constante para su propia seguridad o la de otros.


El dinero colocado dentro de la FSA para la atención de dependientes no está sujeto a impuestos, que incluye el impuesto federal sobre el ingreso, el impuesto de la Seguridad Social (6.2%) y el impuesto de Medicare (1.45%). Esto significa que ahorras más dinero a través de la FSA para la atención de dependientes que si solo utilizaras tu cheque de pago para pagar los costos relacionados con los dependientes. Puedes utilizar los fondos de las FSA parala atención de dependientes para determinadas compras calificadas. Estos incluyen:
- Educación: Las tarifas de guardería, preescolar y centros de día califican mientras estén abajo del nivel de kínder. No puedes utilizar los fondos de la FSA para la atención de dependientes para tarifas relacionadas con el nivel de kínder o más alto ni puedes utilizarlos para la escuela de verano o los programas de tutoría.
- Cuidado antes y después de la escuela: Puedes utilizar los fondos de la FSA para la atención de dependientes para pagar programas que cuidan a tu hijo fuera del horario escolar, incluso si tu hijo está en kínder o un grado más alto.
- Campamentos de día: Siempre y cuando tu hijo no se quede de noche, los campamentos de verano y los campamentos especializados, como los centrados en deportes, artes o programación informática, se consideran gastos calificados de la FSA para la atención de dependientes. Si cuidas a un dependiente mayor, el centro de día para adultos también califica.
- Cuidadores dentro de la casa: Puedes utilizar los fondos de la FSA para la atención de dependientes para pagarles a niñeros para que cuiden a tus dependientes mientras trabajas. Si tu cuidador vive en tu casa, su alquiler, tarifas de servicios y comidas también se consideran gastos calificados. Sin embargo, si les pagas más de $3,000 en efectivo durante 2026, se te considerará un empleador del grupo familiar y deberás retener impuestos de la Seguridad Social y Medicare de esos salarios.


Hay algunos gastos no calificados que también deberías tener en cuenta. Estos incluyen:
- Entretenimiento, comida o ropa: Estos no se consideran “cuidar a un dependiente” y, por lo tanto, no califican.
- Campamentos nocturnos: No puedes utilizar los fondos de la FSA para la atención de dependientes para pagar campamentos en que se queden a dormir, incluso si tienen un enfoque en la educación.
- Algunos parientes cuando cuiden niños: No se les puede pagar a los cónyuges, los excónyuges o los propios hijos menores de 19 años con la FSA para la atención de dependientes, incluso si actúan como niñeros. Sin embargo, puedes utilizar los fondos de la FSA para la atención de dependientes para pagarles a los abuelos y tíos o a tus hijos mayores de 19 años (siempre y cuando no se consideren un dependiente).
A partir de 2026, puedes contribuir hasta $7,500 a la FSA para la atención de dependientes, que es el máximo por grupo familiar. Esto significa que, si tú y tu cónyuge tienen una FSA para la atención de dependientes a través de empleadores diferentes, su total combinado no puede superar los $7,500. Si estás casado, pero presentas tus impuestos por separado, tu límite es de $3,750. Es importante observar que las contribuciones del empleador también cuentan para el límite de la FSA para la atención de dependientes. Las FSA para la atención de dependientes son cuentas del tipo “úselo o piérdalo”. Una vez que el año del plan termine, el dinero que quede en la cuenta se confiscará, así que sé consciente de tus gastos. También es una buena idea guardar tus recibos para cada gasto de la FSA para la atención de dependientes, ya que es más que probable que se necesiten para la verificación de reclamos.
