Las enfermedades críticas afectan a millones de estadounidenses cada año.
Ya sea un miembro de tu familia o un amigo cercano, todos conocemos las dificultades emocionales y económicas asociadas con las enfermedades críticas como el cáncer, un ataque cardíaco o un derrame cerebral. Aunque el seguro médico regular cubre parte de los costos de tratamiento y la atención médica, no lo cubre todo. La cobertura por enfermedad crítica, un tipo de seguro complementario, está diseñada para ayudarte a pagar los gastos no cubiertos.

Si te diagnostican una enfermedad crítica que esté cubierta por tu póliza, puedes presentar un reclamo a tu compañía de seguros. Una vez confirmada, la compañía de seguros te pagará una suma global de dinero , que por lo general varía entre $10,000 y $100,000. Los montos del beneficio más comunes son de $25,000 y $50,000. Las enfermedades críticas cubiertas varían de un plan a otro. La mayoría de las pólizas cubren el cáncer, derrames cerebrales y ataques cardíacos, pero la cobertura por enfermedad crítica puede incluir:
- Trasplante de órganos vitales
- Insuficiencia renal
- Cirugía de bypass de arteria coronaria
- Esclerosis múltiple
- Esclerosis lateral amiotrófica (ALS)
- Pérdida de audición
- Parálisis
- Ceguera
- Coma
- Quemaduras severas
- Pérdida del habla
El dinero que se te da como parte de la cobertura por enfermedad crítica se puede utilizar para lo que quieras. Eso incluye deducibles, copagos y coseguros del seguro médico, pero también incluye gastos no médicos. Por ejemplo, podrías usar tu cobertura para pagar:
- Especialistas fuera de la red
- Viajes y alojamiento para recibir tratamiento lejos de casa
- Cuidado de niños
- Gastos de manutención, como la hipoteca, los pagos del automóvil, las facturas de los servicios públicos o los comestibles
Es importante leer con atención los términos de tu seguro por enfermedad crítica, ya que los términos para el pago son muy específicos. Dependiendo de la póliza, la cobertura para el cáncer puede variar dependiendo de si el cáncer es invasivo o no invasivo. Si te diagnostican un cáncer invasivo, es probable que recibas el monto completo del beneficio. Sin embargo, en el caso del cáncer no invasivo, es posible que solo te den una parte de ese monto, generalmente el 25%. Es posible que tu póliza también tenga un periodo de espera específico para el cáncer (que suele ser de un mes a partir de la fecha de inicio de la cobertura), lo que significa que no recibirás ningún pago de la póliza hasta que haya transcurrido ese plazo.
La cobertura por enfermedad crítica no incluye ninguna condición preexistente que se haya diagnosticado antes de contratar la póliza, como la diabetes o el asma. Tampoco cubrirá las lesiones autoinfligidas ni las condiciones causadas por el abuso de sustancias, actividades ilegales o actos de guerra.
El costo de un seguro por enfermedad crítica depende de varios factores, incluyendo la edad, el sexo, la salud actual, el consumo de nicotina y la forma en la que te inscribiste (ya sea por cuenta propia o mediante un empleador). El costo mensual promedio de la cobertura por enfermedad crítica varía entre los $50-$100, aunque puede superar los $200 al mes si tienes alguna enfermedad preexistentes o fumas. Algunas pólizas también pueden reducir tu beneficio en un 50% cuando cumples 65 años, mientras que otras limitan los beneficios entre los 64 y los 80 años.
El pago por enfermedad crítica puede estar sujeto a impuestos, dependiendo de quién paga la prima. Si pagas la póliza de tu bolsillo, entonces el impuesto sobre la renta ya se habrá pagado, por lo que los beneficios por enfermedad crítica no estarán sujetos a impuestos. Sin embargo, si tu empresa paga la prima o si utilizas una deducción de nómina antes de impuestos, entonces los beneficios están sujetos a impuestos. En el caso de que tú y tu empresa contribuyan a la cobertura por enfermedad crítica, solo se gravará la parte del pago que aporta la empresa.
Dado que nunca sabemos con certeza lo que nos depara el futuro, a todo el mundo le convendría tener una cobertura por enfermedad crítica. Sin embargo, si tienes antecedentes familiares de enfermedades críticas cubiertas por la póliza, quizá te interese considerar contratar un plan. Esto es en especial cierto si actualmente tienes buena salud, ya que es probable que los costos mensuales sean más bajos ahora de lo que serían después de recibir un diagnóstico. El seguro por enfermedad crítica también puede ser una buena opción para las personas que están inscritas en un plan de salud de deducible alto (HDHP), sobre todo si aún no han alcanzado el límite del deducible. También podrías considerar contratar una cobertura por enfermedad crítica si no tienes un fondo de emergencia o te preocupa la posibilidad de tener problemas médicos en el futuro.

Las facturas médicas representan el 66.5% de todas las bancarrotas en EE. UU., algo que la cobertura por enfermedad crítica podría ayudar a evitar.


























