Cuando vas a la playa, ¿buscas tu “protector solar” o tu “bloqueador solar”?
Es posible que hayas oído que estas palabras se utilizaban indistintamente para referirse a distintos tipos de protectores UV líquidos o en aerosol. Sin embargo, el bloqueador solar y el protector solar son, en realidad, dos productos distintos con ingredientes, texturas y métodos de protección solar diferentes.
Los protectores solares, también conocidos como bloqueadores químicos, absorben los rayos ultravioleta del sol y los convierten en luz roja, o calor. Están disponibles en aerosol y loción y deben aplicarse con un masaje sobre la piel al menos 20 minutos antes de la exposición al sol. Ya que la piel absorbe los bloqueadores solares, no dejan un tono blanquecino.

Los bloqueadores solares, a veces denominados bloqueadores físicos o protectores solares minerales, reflejan los rayos ultravioleta de vuelta al medio ambiente. Se aplican directamente sobre la piel justo antes de exponerse al sol y actúan como una. barrera física entre tú y el sol. Los ingredientes de los bloqueadores solares incluyen óxido de zinc o dióxido de titanio, que es lo que les da ese tono blanco característico.

Los protectores solares y los bloqueadores solares ofrecen una protección muy eficaz contra la luz ultravioleta y ninguno es mejor ni peor que el otro. Todo depende de las preferencias personales. Las personas con piel sensible pueden preferir los bloqueadores solares a los protectores solares, ya que uno de los ingredientes de los protectores solares, la oxibenzona, puede causar reacciones alérgicas. Los bloqueadores solares también son menos propensos a obstruir los poros o provocar brotes de acné, lo que los convierte en una buena opción para las personas con predisposición al acné. Por otra parte, los protectores solares son mucho más fáciles de aplicar y tienen mejores fórmulas resistentes al agua, por lo que pueden ser una mejor opción para actividades al aire libre y para nadar.
Cuando elijas qué tipo de protección UV comprar en la tienda, verás que los productos llevan etiquetas con frases como “amplio espectro” y “SPF”. ¿Pero qué significan realmente? Los protectores y los bloqueadores solares de amplio espectro ofrecen protección contra el “espectro” de la luz ultravioleta, ya sea los rayos ultravioleta A (UVA) y los rayos ultravioleta B (UVB). Los rayos UVA pueden causar el envejecimiento de la piel, incluyendo manchas de envejecimiento prematuro, arrugas y flacidez, mientras que los rayos UVB causan quemaduras solares. Juntos, ambos rayos pueden causar cáncer de piel. SPF son las siglas de “factor de protección solar” y se refiere al grado de protección que ofrece el producto contra las quemaduras solares. Los SPF de 15 bloquea el 93% de los rayos UVB del sol, mientras que los SPF de 30 bloquean el 97%. La American Academy of Dermatology Association recomienda usar un protector o bloqueador solar de amplio espectro con un SPF de 30 o más para obtener la mejor protección cuando se está al sol. Es importante tener en cuenta que ningún protector solar ofrece una protección del 100% contra los rayos UV, por lo que debes permanecer a la sombra siempre que sea posible y usar ropa que proteja del sol, como camisetas de manga larga, sudaderas ligeras con capucha y sombreros de visera ancha.


Independientemente de si utilizas protector o bloqueador solar, deberás volver a aplicar la protección UV para asegurarte de que tu piel siga protegida. Con el tiempo, los rayos ultravioleta del sol pueden degradar los ingredientes del bloqueador solar, o las olas del mar y el sudor pueden eliminar el bloqueador solar. Si no estás sudando ni nadando, una buena regla general es volver aplicar el protector solar cada dos horas. Sin embargo, si observas que tu piel se ve o se siente seca, se enrojece o empiezas a sentir una sensación de picazón o ardor, estas son señales de que la protección UV ha dejado de actuar y es necesario volver a aplicarla. De lo contrario, se debe volver a aplicar protección UV después de sudar, secarse con una toalla o salir del agua. Si vas a nadar bajo el sol durante largos períodos, los protectores y los bloqueadores solares etiquetados como “resistentes al agua”, durarán más que los de protección UV normal. Sin embargo, es necesario volver a aplicarlos cada 40 u 80 minutos.
La protección UV es fundamental para protegerte del cáncer de piel, el tipo de cáncer más frecuente en Estados Unidos. Cuida tu salud de forma proactiva aplicándote protector o bloqueador solar cada vez que sales al aire libre, ya sea para ir a la playa o simplemente para pasear a tu perro.