Si bien la cafeína puede aumentar la energía y la concentración, el consumo excesivo puede deteriorar la salud de la vejiga.
Es un diurético natural e irritante de la vejiga, ya que aumenta la producción de orina y la sensibilidad. Para algunos, incluso una taza de café puede generar urgencia, frecuencia o goteo, especialmente si se trata de una vejiga hiperactiva o de músculos del suelo pélvico debilitados.
Existen estudios que relacionan el alto consumo de cafeína (más de 200 mg/día) con un gran riesgo de incontinencia urinaria e irritación crónica de la vejiga. Con el tiempo, también puede ocasionar nicturia, interrumpir el descanso y el funcionamiento diario.
Para proteger su vejiga, intente reducir el consumo de cafeína gradualmente, mantenerse hidratado y elegir té de hierbas o alternativas libres de cafeína. Los ejercicios de Kegel pueden fortalecer el control de la vejiga, y monitorear los síntomas en un diario cotidiano puede revelar disparadores ocultos.
Limite el consumo de cafeína luego de las 2:00 p. m. para dormir plácidamente y reducir las visitas al baño durante la noche. Ser consciente no significa renunciar por completo, tan solo encontrar un equilibrio saludable que mantenga su vejiga y niveles de energía bajo control.


